CARO LECTOR: Lee mi obra con desapasionamiento, está
compuesta por libros de ocultismo puro, muy especialmente dedicados a todos
aquellos que aspiran al sendero Dévico (Iniciatico). Cuando las dudas te
asalten, lee mis libros. Cuando sientas palpitar las ansías del anhelo
espiritual, lee mi obra.
Cuando los seudo-espiritualistas te insulten y te hieran,
acuérdate hermano mío, que estos libros son unos amigos fieles y sinceros, que
siempre están dispuestos a consolar tu adolorido corazón.
Cuídate hermano mío, de aquellos "lobos con piel de ovejas".
Se prudente, se cauto, y aléjate de todas esas "jaulas" espiritualistas, que son
verdaderos centros de explotación y de corrupción moral. Los dueños de todas
esas logias están ahora celosísimos de sus negocios, consideran al Maestro
Samael Aun Weor como un elemento peligroso.
Tienen razón esos magos negros; yo soy un elemento peligroso para ellos, porque
les quito la máscara, y desnudo su vergüenza ante el veredicto solemne de la
conciencia pública. Esos malvados luchan por el negocio, y se apresuran a
defenderlo.
Les digo a todos esos dueños de logias, que no me tengan tanto miedo, porque no
necesito de los dineros de nadie, ni extiendo certificados, ni envío cursos por
correspondencia, ni fundo "escuelas", ni doy diplomas para enriquecerme.
Si pensáis que Samael, les he atacado para quitarles su clientela, estáis
equivocados, porque no tengo escuelas, ni necesito de clientes.
Yo no quiero secuaces ni seguidores, sino, tan solo imitadores de mi doctrina,
la gnosis. Yo no sigo a nadie, ni quiero que nadie me siga a mí; lo que quiero
es que cada cual se siga a sí mismo. Yo únicamente soy un faro de orientación en
este mar de la existencia, y no necesito de clientela para poder vivir.
Como estoy en contra de los esclavizadores de almas, no quiero esclavizar a
nadie, ni comulgo con los verdugos de ideales.
Maestros hay muchos, yo únicamente soy uno de esos tantos, y quien quiera buscar
a los Maestros, que los busque dentro, en las profundidades de su conciencia
interna.
Hace mucho tiempo que todos los hermanos espiritualistas del mundo aguardaban al
gran Avatar de Acuario. No aguardéis ningún otro mensajero, porque yo soy el
iniciador de la nueva era.
El árbol se conoce por sus frutos. Yo soy un árbol, mis frutos son mis obras;
estudiarlas, practicarlas, y no olvidéis que cuando el discípulo está preparado,
el Maestro aparece.
Mi obra es para todos aquellos que ya pasaron por las escuelas de los baales.
Mis libros son para todos aquellos que ya bebieron en el cáliz amargo de todas
las escuelas espiritualistas.
Ya me liberé, ahora libérense ustedes hermanos míos, aquí les
doy la clave para que entren al edén por la misma puerta por donde yo entré. Yo
descubrí la puerta y entre, ahora te muestro también la puerta, para que entres
como yo entre.
Me bañé en todos los ríos sagrados, practiqué penitencias, y los pórticos de
todos los templos de todas las religiones del mundo tan sólo me brindaron el
consuelo de un día... y defendí a distintas escuelas espiritualistas, pero
ninguna de ellas pudo consolar mi adolorido corazón.
Los sacerdotes de las religiones del mundo me hicieron
severas amonestaciones y ninguno de ellos logró consolarme.
Lo único que dio bálsamo a mi alma, fue el Intimo,. El único
que pudo dar felicidad interna a mi corazón, fue mi Real Ser. La única puerta
por donde pude entrar al edén, fue aquella por donde salí, y que ya había
olvidado y profanado. Esa puerta es el arcano A.Z.F.
Samael Aun Weor
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